La agenesia o falta de uno o dos de los incisivos laterales , hablan de memorias de despota en la genealogia , segun sea el incisivo lateral derecho o izquierdo hablaran de el arbol de el padre o de la madre , estos dientes ausentes se identifican con los numeros 12 y 22 , segun sean del lado derecho o izquierdo respectivamente Este fenómeno no es raro. Afecta al 10% de la población. Aparece tan frecuentemente como los adelantos de la radiología permiten  diagnosticarlos de manera más sistemática que antes. La ausencia de formación del germen de una o de varias muelas definitivas en estado embrionario no tiene equivalente en otra parte del cuerpo. Si un pulmón, un riñón, una oreja o incluso una falange faltaran, la cuestión de la gravedad del problema no se plantearía. Pero cuando se trata de una muela, incluso de varias, tenemos tendencia a pensar que eso no tiene importancia. Tanto más cuanto que el diente de leche, que sale antes del diente definitivo no formado, a veces se queda en el lugar varios años y por un tiempo crea una ilusión.

¿Qué sentido dar a la agenesia?

La persona está incompleta, le falta la capacidad de expresar y manifestar una faceta de ella misma. La pieza dental que falta corresponde a un aspecto virgen, sin cultivar, donde la persona está programada para comportarse toda su vida como un niño, a menos que lleve un trabajo serio de construcción de sí. Es un campo de sí donde todo está por hacer, por comprender, porque la persona no dispone de referencia, no tiene ningún punto de apoyo. Por ejemplo, la persona que no ha formado su segundo premolar inferior de la izquierda (muela de la afirmación del lado materno) corre el riesgo de debatirse toda su vida en su incapacidad de separarse de la figura materna, a pesar de todos sus esfuerzos por distanciarla. El diente de leche que persiste en la arcada representa al niñito que no llega a crecer. Según su naturaleza, la persona permanecerá pegada a la mamá o por el contrario luchará por separarse de ella a todo precio, sin que verdaderamente piense en lograrlo.

La agenesia puede ocultar un traumatismo grave que se formó durante la gestación. Los gérmenes de los dientes definitivos comienzan a esbozarse en los maxilares desde el tercer mes de vida fetal. Un choque emocional que se produce durante el embarazo sella una interdicción en la personalidad en formación del niño. La creencia: “no tengo el derecho o es peligroso expresar tal o más cual campo de mi personalidad” se inscribe en el cuerpo a través del bloqueo de la formación del diente correspondiente.

Las agenesias múltiples muestran que la persona no está completamente presente en ella misma. Una parte de su conciencia permanece en estado de gestación, como si una parte de ella estuviera aún en el vientre materno. Un traumatismo, vinculado a la vida fetal, ha bloqueado el proceso de alumbramiento. El momento en que cae el diente de leche es ocasión de una toma de conciencia. La persona está frente a su falta, le es dado reconocerlo y aceptarlo. La caída del diente de leche marca el final de un ciclo de crecimiento. “Mi tiempo de infancia terminó, estoy listo para pasar a otra cosa” es el mensaje del diente (de leche) que se cae. Su caída anuncia una muda, marca la transformación interior que se está operando. La caída no tiene lugar al azar, la eliminación del diente de leche marca un largo tiempo de maduración, vivido de manera más o menos consciente.Ya es hora de recogerse las mangas para  manifestar conscientemente la faceta de sí que nunca ha existido. Con este trabajo, que exige tiempo y paciencia, la persona tiene la oportunidad de construir y traer al mundo una faceta de ella misma, pues está libre de toda influencia parental. No por ello el siente faltante saldrá, pero la toma de conciencia mejora la emoción.